lunes, 30 de marzo de 2020

LA JORNADA PONTIFICA POR LOS SANTOS LUGARES DE 2020 SE RETRASA AL 13 DE SEPTIEMBRE

Paz y Bien.

Ante la Pandemia del coronavirus que asola nuestro mundo, la Santa Sede ha decretado que los oficios de Semana Santa se celebren "a puerta cerrada" en nuestras iglesias, Pero las "expresiones de piedad popular y procesiones" vinculadas a la Semana Santa pueden ser trasladadas al 14 y 15 de septiembre a juicio de cada Obispo diocesano, así como la Colecta Pontifica por los Santos Lugares, que se ha trasladado al domingo 13 de septiembre en todo el mundo. (Adjuntamos PDF de los documentos oficiales de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y de la Congregación para las Iglesias Orientales).

“Por tal motivo, el Santo Padre Francisco ha aprobado la propuesta de que la Jornada Pro Terra Sancta del año 2020 sea colocada en el domingo 13 de septiembre, dada su proximidad a la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (lunes, 14 de septiembre).
"Dicha fiesta, que recuerda el descubrimiento de la Santa Cruz por Santa Elena, y de hecho supone el comienzo del culto público en Jerusalén, con la construcción de la Basílica del Santo Sepulcro, será un signo de esperanza y salvación encontrado después de la pasión a la que muchos pueblos están ahora asociados, así como de solidaridad y cercanía con aquellos que continúan viviendo el Evangelio de Jesús en la Tierra donde todo comenzó”.
Card. Leonardo Sandri, Prefecto para la Congregación de las Iglesias Orientales.


Nuestros hermanos de Tierra Santa también están sufriendo las consecuencias de la pandemia... ya que al no recibir peregrinos, miles de familias han dejado de trabajar (hoteles, restaurantes, tiendas, compañías de autobuses y agencias, etc). 
Para todos ellos, si alguien desea enviarles algún donativo, puede hacerlo a la cuenta de la Comisaría de Tierra Santa:

BANCO POPULAR (GRUPO SANTANDER) 
ES30 0075 7007 86 060 673 3003 


Fr. Francesco Patton, ofm, Custodio de Tierra Santa: “ahora hay que peregrinar desde la oración”


Paz y Bien.

Compartimos la entrevista realizada por el informativo "Terra Santa News" a Fr. Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, en la que comenta la dura realidad que ha visto cómo, en poco tiempo, los  Santos Lugares, normalmente llenos, se encuentran ahora vacíos:
"Es la sensación de un momento dramático, claramente de un momento de emergencia, porque esta realidad la recordamos solo en momentos de guerra, momentos de peligro físico. Ahora el peligro se debe a este virus, que se ha difundido por todo el mundo y es correcto, en este momento, velar por la salud de las personas."
"Es correcto suspender de manera temporal las peregrinaciones, y es correcto que estemos nosotros para rezar en los santos lugares por todos aquellos que no pueden venir a visitarlos, por todos aquellos que están sufriendo a causa de la pandemia, por todos aquellos que están dando la vida asistiendo a los enfermos. Rezamos, porque estos son lugares que nos recuerdan el misterio de la salvación y tantas curaciones que el mismo Jesús obró."
“En Cafarnaún, hasta hace pocos días, se veían llegar miles de personas cada día y ahora está vacío. Pero este es el lugar donde Jesús devolvió la vida a la hija de Jairo, y es el lugar donde Jesús curó a la hemorroísa y en la que hizo el hermosísimo discurso del pan de vida…, recordándonos que quien cree en Él y quien lo recibe con fe está ya en otra dimensión, que en el vocabulario del Evangelio se llama Vida Eterna.”
También la Custodia de Tierra Santa, como hizo ya el papa Francisco, propone continuar haciendo accesibles las celebraciones en streaming, gracias a la ayuda de la tecnología. 
"Esto permite a las personas mantener un contacto. Aquellos que han estado aquí como peregrinos pueden de alguna manera volver a ver estos lugares, unirse espiritualmente a la celebración que tiene lugar aquí. Para nosotros es fundamental vivir la dimensión de la oración y del misterio que cada uno de estos lugares lleva consigo. A partir de los más importantes, como el Santo Sepulcro o Belén, que están temporalmente cerrados. Para nosotros es fundamental celebrar, rezar, recordar que Dios ha venido entre nosotros en su Hijo y que en su Hijo Jesús ha vencido al mal…. Incluso el mal físico, incluso las enfermedades y la muerte."
Fr. Francesco Patton propone otro tipo de peregrinación. Una peregrinación que se puede hacer desde casa, recorriendo los lugares que la Palabra de Dios nos presenta en estas semanas.

"Es importante que hagamos una peregrinación de otro tipo, que es la peregrinación de la oración, una de las dimensiones más fuertes de una peregrinación. Una oración constante, diaria, incesante, para que cese la pandemia y para que se consiga encontrar un remedio… Y una oración incesante por los enfermos, por los enfermeros y médicos… Y por las personas que están sufriendo."
Que el Señor os dé su Paz.

viernes, 27 de marzo de 2020

Tierra Santa y España: Orando unos por otros en tiempo de pandemia



 Paz y Bien.

Es viernes de cuaresma y, de forma inusual, las calles de la ciudad vieja de Jerusalén están desiertas... como las de casi  todo el mundo, por el confinamiento global para intentar frenar la expansión del covid-19.
Los templos están cerrados a las celebraciones públicas, pero la Iglesia no ha cerrado, la Eucaristía se sigue celebrando diariamente, ofreciendo el sacrificio de Cristo por todo el género humano. Así sucede, como no podía ser de otro modo, en Tierra Santa. Las comunidades cristianas mantienen la liturgia a puerta cerrada o con un número muy reducido de fieles. Ahora, en palabras del Custodio, p. Francesco Patton, ofm, "necesitamos la peregrinación de la oración", y cada día nos siguen llegando muestras de fraternal unión y súplica orante desde los Santos Lugares por nuestra patria, nuestros enfermos y difuntos, por quienes nos atienden y gobiernan. ¡Muchas gracias!





Como gesto de gratitud y reciprocidad, os proponemos que todos, al menos los viernes, mientras dure esta situación de crisis sanitaria, recemos juntos el Vía Crucis, recorriendo con el corazón la Vía Dolorosa, unidos a todos los cristianos de Tierra Santa y pidiendo al Señor por ellos, sus "Piedras Vivas"
Podemos utilizar el texto que hace unos días publicamos en este blog, del cual os dejamos abajo el enlace para seguirlo fácilmente desde el ordenador, tablet, o móvil.
A quienes habéis peregrinado a Tierra Santa os será fácil ir recordando la Vía Dolorosa de Jerusalén según vayamos rezando las 14 estaciones. Partamos, pues, desde el convento franciscano de la Flagelación, donde se sitúa la I estación, hasta la basílica del Santo Sepulcro; subamos a la capilla del Calvario, veneremos el Lugar de la Crucifixión...
volvamos a descender y, desde "la piedra de la unción",
lleguemos, llenos de esperanza, al Santo Lugar de la Resurrección del Señor.

+ Te adoramos Cristo, y te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


miércoles, 25 de marzo de 2020

Un lugar en Tierra Santa: La iglesia del Pater Noster

Paz y Bien.

Al mediodía de hoy todos los cristianos nos hemos unido para rezar el Padrenuestro a instancias del Papa Francisco para pedir al Señor el fin de la pandemia del covid-19. Así lo han hecho también los cristianos de Tierra Santa; por ejemplo, desde Nazaret, presididos por Mons. Pierbattista Pizzaballa, ofm, administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén, durante el rezo del Ángelus en la Gruta de la Anunciación.
Quienes habéis estado en Tierra Santa, recordaréis que en la parte alta del Monte de los Olivos, muy cerca del lugar que hace memoria de la Ascensión del Señor, se encuentran los restos de la basílica y la gruta donde, según la tradición, Jesús enseñó a sus discípulos a rezar el Padre Nuestro. La gruta está bajo un monasterio de MM. Carmelitas de clausura, llamado Pater Noster.
Según una tradición muy antigua, Jesús y sus apóstoles estuvieron repetidas veces en este lugar, que se halla  junto al antiguo camino que unía  Betania y Betfagé con Jerusalén. El recuerdo de este lugar debería estar muy presente en los habitantes de Jerusalén para que santa Elena tomara la decisión de construir aquí una basílica el año 326, con el nombre de Eleona, que constaba de tres naves y estaba precedida de un gran atrio con cuatro pórticos y orientada hacia el este. La gruta quedó como cripta bajo el presbiterio de la basílica. Aunque la basílica Eleona fue destruida por los persas en el año 614,  continuó el culto en la cripta, como consta por algunos testimonios posteriores, y, sobre las ruinas, en el s. XII, se levantó otra iglesia de la que dice el peregrino ruso Daniel "hay una gran iglesia bajo cuyo altar está la gruta donde Cristo enseñó a sus discípulos el Padre Nuestro".

En la actualidad nos encontramos con un complejo arquitectónico de planta cuadrada que engloba plaza, iglesia, jardines y claustro, y en cuyos muros se pueden contemplar multitud de azulejos con el texto de la oración del Padre Nuestro escrito en cerca de 150 idiomas. Desde el exterior hay una panorámica impresionante de Jerusalén.






martes, 24 de marzo de 2020

Nazaret: Solemnidad de la Anunciación del Señor.


Paz y Bien.

El 25 de marzo, celebramos la solemnidad de la Encarnación o Anunciación del Señor. Para quienes hemos tenido la dicha de visitar la Tierra Santa, nuestros ojos y nuestro corazón se vuelven a Nazaret, a la humilde casa de María, recordando el texto del evangelio de Lucas 1, 26-38: Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Nazaret suele ser el primer punto fuerte de toma de contacto con Tierra Santa en nuestra peregrinación, y desde allí vamos recorriendo Galilea durante las primeras jornadas. Es uno de los lugares más sagrados del mundo, prácticamente no hay rincón que no recuerde algo de la vida de Jesús, que aquí vivió su infancia y juventud, su vida en la pobreza, en la alegría y en la custodia de la familia; y aquí también aprendió, trabajó, oró...

Os dejamos algunos enlaces del Santuario para que podáis asomaros al Santo Lugar de la Encarnación de Jesucristo, especialmente en esta solemnidad de la Anunciación:


TRANSMISIONES PROGRAMADAS EN DIRECTO 
PARA EL 25 MARZO DE 2020: 

- A LAS 10,00 (9 en España): Misa de la Solemnidad de la Anunciación del Señor en la Gruta de la Basílica de la Anunciación en Nazaret, presidida por Mons. Pierbattista Pizzaballa, ofm, administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén.
- A LAS 12,00 (11 en España) : Los franciscanos de la Basílica de la Anunciación en Nazaret se unen al Papa Francisco para rezar el Padre Nuestro y el Ángelus pidiendo la acción de Dios contra la pandemia de coronavirus.

SEMANALMENTE HAY TRANSMISIÓN EN DIRECTO:

- Cada Martes de 20:30 a 21:03 Rosario de San José
- Cada Jueves de 20:30 a 21:30 Adoración del Santísimo
- Cada Sábado de 12:00 a 12:10 Oración del Ángelus


Dios te salve, María,  llena eres de gracia,  el Señor es contigo, 
bendita tú eres entre todas las mujeres,  y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús... 



lunes, 23 de marzo de 2020

Tierra Santa hoy: nuestra peregrinación “de corazón al Corazón"

Paz y Bien.

En medio de las duras circunstancias a que se enfrenta la humanidad entera en estos momentos por la crisis sanitaria, queremos haceros llegar el mensaje de esperanza que brota desde el corazón mismo de la Tierra Santa, desde los lugares que escogió Dios para llevar a cabo la Encarnación de su Hijo Jesucristo. 

Es cierto que ahora no podemos peregrinar físicamente a Tierra Santa, pero, gracias a Dios, sí nos es posible, con las nuevas tecnologías, desplazarnos desde nuestra casa hasta los Santos Lugares. A través de estos medios estamos recibiendo muchos detalles de fraternidad y apoyo de las diferentes comunidades franciscanas que custodian los santuarios de Tierra Santa; aquí van algunos ejemplos (al pinchar sobre ellos se abrirá el video):

- Fr. Salvador Rosas, presidente de la comunidad franciscana del Santo Sepulcro ofrece la Santa Misa desde el Lugar de la Resurrección:

Lunes 23 de marzo de 2020

IV domingo de Cuaresma 22 de marzo de 2020

En este sentido queremos recordaros que hay diferentes medios de comunicación con Tierra Santa para estar informados de la situación en uno y otro sitio, y que también nos posibilitan la oportunidad de estar unidos en la oración, rogando al Padre de la Misericordia que "realice la misericordia, recordando su santa alianza", como le pedíamos el Miércoles de Ceniza, al comenzar esta cuaresma tan especial... 

Además de nuestros canales de 

- FACEBOOK: Comisaría de Tierra Santa.Provincia de la Inmaculada, donde contamos ya con más de 2600 miembros, o


- TWITTER: COMISARÍA TIERRA S. @ctierrasanta,   os recordamos uno de los canales de la Custodia de Tierra Santa es el CMC (Christian Media Center): 



En 2008 se creó en Jerusalén el Franciscan Media Center, que se convertiría, en 2014, en el Christian Media Center. Arqueología, actualidad, cultura, eventos, peregrinos, ecumenismo, diálogo interreligioso, la vida de los cristianos locales y fe son los temas tratados en las noticias publicadas diariamente en la web del CMC, que componen el Terra Santa News

                     

reputado telenoticias semanal emitido en los canales católicos más importantes del mundo. También documentales y reflexiones de espiritualidad enriquecen los contenidos de la producción del centro.
Os dejamos aquí el enlace a su sitio web: 
https://www.cmc-terrasanta.com/es

sábado, 21 de marzo de 2020

Lugares de Tierra Santa: La Piscina de Siloé

Paz y Bien.

El evangelio de este domingo, IV de cuaresma, recoge el pasaje de la curación del ciego de nacimiento en Jerusalén:

“Vio, al pasar, a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: “Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?”. Respondió Jesús: “Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios. Tenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo.” Dicho esto, escupió en tierra,hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: “Vete, lávate en la piscina de Siloé” (que quiere decir Enviado). El fue, se lavó y volvió ya viendo“. (Jn. 9, 1-7) 
La Piscina de Siloé es uno de esos lugares algo desconocidos de Tierra Santa, aunque en los últimos años bastantes peregrinos lo visitan por ser aquí donde el Señor se manifiesta como “Luz del mundo”. Recibe las aguas de la Fuente de Gihón por el túnel de Ezequías. Se construyó con el fin de almacenar el agua necesaria para la ciudad cuando la fuente se secaba o si se encontraba en estado de asedio. Se halla en la confluencia de los valles Tiropeón y Cedrón. 
En la fiesta judía de los Tabernáculos (Sucot), según fuentes talmúdicas, se tomaba el agua pura de esta piscina y se llevaba hasta el Templo en una alegre y festiva procesión. Una vez allí, el agua era derramada sobre el altar en medio de música, danzas y plegarias. Se recordaba así el agua milagrosa que brotó en el desierto al golpear Moisés, con su cayado, la roca en el Horeb (Ex 17, 3. Nu 20, 7). Jesús aprovecha precisamente este solemne momento para presentarse como el “Agua Viva” (Jn 7 37-39).  
Por haberse dado aquí el milagro de la curación del ciego de nacimiento, al manifestarse Jesús como “Luz del mundo”, este lugar se convierte en sagrado para los cristianos. En el siglo V se construyó una iglesia dedicada al “Salvador Iluminador”, que fue destruida por los persas en el año 614, sobre la cual se edificó una mezquita. 

Semana Santa 2020: Materiales para descargar en catalán

Paz y Bien.

Como cada año, para las parroquias y otras entidades de la Iglesia que peregrina en Cataluña, también enviamos los materiales de difusión de la Jornada Pontifica por los Santos Lugares en lengua catalana. Os dejamos aquí los PDF para que os los podáis descargar quienes estéis interesados:

CARTEL



Pau i Bé.

viernes, 20 de marzo de 2020

SEMANA SANTA 2020. “Desde Jerusalén se eleva la oración a Dios..."

Paz y Bien.

Una de las principales finalidades de las Comisarías de Tierra Santa es organizar la jornada especial de Semana Santa, invitando a la oración y ayuda dentro de la Colecta Pontificia de los Santos Lugares. Por eso, un año más, aún en medio de las difíciles circunstancias que atravesamos a nivel global, las Comisarías de Tierra Santa de España y Portugal, hemos preparado los diversos materiales que nos servirán de ayuda para concienciarnos sobre la necesidad de orar por la Iglesia Madre de Jerusalén y presentar la Jornada de la Colecta Pontifica en favor de los Santos Lugares. Por su parte, los frailes menores de la Custodia de Tierra Santa, nos informan que están elevando sus plegarias para que desaparezca esta pandemia, para la rápida recuperación de los enfermos y para que obtengan consolación aquellos que han perdido un ser querido, y ruegan especialmente por las intenciones de los colaboradores, benefactores, peregrinos y amigos de Tierra Santa.    




El lema elegido para la jornada de este año está tomado de las palabras que pronunció S. S. el Papa Francisco, en su visita a Rabat el 30 de marzo de 2019, refiriéndose a la Ciudad Santa de Jerusalén:

"que sus fieles eleven en Jerusalén, su oración a Dios, Creador de todo, por un futuro de paz y fraternidad en la tierra».


Os dejamos el cartel, la estampa y el tríptico en PDF para que podáis descargarlos:







Oración del Papa Francisco "Miro a Jesucristo"

Señor Jesús ayúdanos a ver en tu cruz todas las cruces del mundo, la cruz de personas sedientas de pan y amor, la cruz de personas sedientas de justicia y paz, la cruz de los migrantes que encuentran sus puertas cerradas, la cruz de los pequeños heridos en su inocencia y pureza.

Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los perseguidos por su fe que con su sufrimiento siguen dando testimonio auténtico de Jesús y del Evangelio. Te seguimos viendo en esa pequeña comunidad cristiana que vive en Tierra Santa y en todo Oriente Medio.

Oh Cruz de Cristo, enséñanos que la aparente victoria del mal se desvanece ante la tumba vacía y frente a la certeza de la Resurrección y del amor de Dios. Amén.

Muchas gracias, en primer lugar por vuestra oración, y también por vuestros donativos en favor de los cristianos de Tierra Santa. 
Que el Señor os bendiga y os conceda la Paz.

jueves, 19 de marzo de 2020

Publicación TIERRA DE JESÚS, Nº 15.

Paz y Bien.

En medio de esta tercera semana de Cuaresma celebramos hoy la solemnidad de San José, esposo de la Virgen María, y con nuestra mirada puesta en él y la Sagrada Familia de Nazaret, desde el desierto que a cada cual nos está tocando vivir estos días, caminamos hacia la Semana Santa, convencidos de que "la aparente victoria del mal se desvanece ante la Tumba vacía y frente a la certeza de la Resurrección y del Amor de Dios"(Papa Francisco), os presentamos el número 15 de Tierra de Jesús. 
Que San José, patrono de la Iglesia Universal, y la Santísima Virgen María, a quien en este tiempo invocamos especialmente bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores,  intercedan ante el Señor y nos acompañen en nuestro caminar hasta la Pascua. 
En la portada, en "al hilo de la actualidad", el p. Antonio Alba, animador espiritual de peregrinaciones, nos habla de la Semana Santa vivida en Tierra Santa en una peregrinación con los Franciscanos, Custodios de los Santos Lugares.
En la segunda página os ofrecemos la oración que el Papa San Juan Pablo II pronunció en los Altos del Golán en el año 2001, y tres textos del Papa Francisco, así como el cartel de Semana Santa, que este año se ha elaborado para las Comisarías de Tierra Santa de España y Portugal.
La página 3 recoge el testimonio de una peregrina chilena, Mónica, sobre su peregrinación a Tierra Santa.
Y, como siempre, en “El rostro de la misericordia”  recordamos nuestros proyectos solidarios en Tierra Santa, destacando los de la Restauración del Santuario de San Juan Bautista (Ain Karem) y el de la Construcción de Capilla y Albergue en El Campo de los Pastores (Beit Sahour)

DESCARGAR PDF HOJA TIERRA DE JESÚS – 15

¡QUE EL SEÑOR OS DÉ SU PAZ!

lunes, 9 de marzo de 2020

Colecta Pontificia por los Santos Lugares 2020

Paz y Bien.

"La Colecta del Viernes Santo es un pequeño gesto de solidaridad que toda la Iglesia está llamada a realizar para apoyar, a través de la Custodia de Tierra Santa, a las comunidades cristianas que se encuentran en Tierra Santa, aún siguen los pasos de Jesús y con frecuencia viven un Vía Crucis que parece no tener fin." Fr, Francesco Patton, OFM, Custodio de Tierra Santa. 

Esta Colecta está prevista para realizarse en las celebraciones del Viernes Santo. Pero ya han sido varias las diócesis y parroquias que la están haciendo en otro momento (por ejemplo, el Domingo de Ramos), pues ven que el Viernes Santo hay una sola celebración y quizá no sea el momento más oportuno para hacerla. Lo dejamos a su criterio; el objetivo es recoger las aportaciones de los fieles y ayudar especialmente a los cristianos de Tierra Santa, que tanto están sufriendo, especialmente en estos últimos años. Una vez recogida la colecta, puede ingresarlo en la cuenta que la diócesis tenga habilitada para este fin, o en la cuenta de la Comisaría de Tierra Santa:

BANCO POPULAR (GRUPO SANTANDER) 
ES30 0075 7007 86 060 673 3003 

La Iglesia que peregrina en España aportó a la colecta de 2019 la cantidad de 1.461.618,97 €, que fueron enviados a la Custodia de Tierra Santa. Reiterando nuestra disponibilidad y servicio, les agradecemos su colaboración. Que el Señor les bendiga.

Ponemos a su disposición el PDF de la cooperación de la Iglesia española en la Colecta Pontifica por los Santos Lugares de 2019 , con la aportación de cada diócesis.

jueves, 5 de marzo de 2020

Vía Crucis de la Custodia de Tierra Santa. Incluye versión Pdf para descargar.

Paz y Bien.

Publicamos este Vía Crucis, elaborado por la Custodia de Tierra Santa, invitándoos a rezarlo, particular o comunitariamente, de modo especial en estos días cuaresmales. La difusión del ejercicio del  Vía Crucis está muy vinculada a la Orden Franciscana desde los inicios, pues nuestro Padre San Francisco acentuó y desarrolló grandemente la devoción a la humanidad de Cristo y en particular a los misterios de Belén y del Calvario. Adjuntamos el pdf y también el texto íntegro en word para que se pueda ir siguiendo desde el teléfono móvil.

Vía Crucis – Vía de Fe

P:/ En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
R:/ Amén.

Reflexión inicial
Queridos hermanos:
Nos hemos reunido para experimentar el Camino de la Cruz de nuestro Señor Jesucristo y el viaje de fe de nuestra comunidad. Tomemos conciencia del regalo de la fe, de los desafíos que encontraremos y de nuestra necesidad de permanecer fieles y perseverar en la fe.
Nuestra celebración fomenta la conciencia de nuestra fe como comunidad. Fue en Jerusalén donde Jesucristo se sacrificó por nosotros y por todos.  Fue en Jerusalén donde nació la primera comunidad cristiana.  Fue de Jerusalén de donde recibimos el Evangelio y el testimonio de los apóstoles que nos permite vivir hoy nuestra fe. 
Velamos con Cristo. Rezamos por la fe y la paz en nuestro país y en la tierra de Jesús: paz para todas las sociedades y para todas las personas. Paz entre las religiones del mundo. Paz entre las tres confesiones que creen en un único Dios y creen en el Dios de Abraham.  ¡Que el Espíritu siembre la paz en nuestros corazones!

Primera estación: Jesús es condenado a muerte

V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.

“Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.” (Mt 27, 26)

“Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa.” (Mt 5, 11)

Meditación
El veredicto ha sido emitido, injusto, y sin posibilidad de ser recurrido o revocado.  Nadie está junto a Jesús para defenderle; el Hijo del hombre está solo. Los poderosos han decidido: este agitador será eliminado de la faz de la tierra.
Hoy, en Oriente Medio y en otras partes del mundo, los inocentes son condenados una vez más. La justicia es pisoteada cuando hombres y mujeres son abatidos simplemente por ponerse en pie y pronunciarse. ¿Quién escucha sus voces?
En cuanto a nosotros, en nuestras comunidades y nuestra forma de vida, ¿tendemos también nosotros a condenar y rechazar a los que piensan de forma diferente? ¿A los que amenazan nuestros intereses? ¿A los que parece que rompen las reglas? Ha llegado la hora de que estemos menos con Pilato y más con Jesús.

Oración
Señor Jesús, te hemos sentenciado a morir en una cruz. Nuestros actos de cobardía, nuestros miedos y nuestro rechazo han tenido la última palabra. Ten piedad de nosotros mientras recorres este camino de sufrimiento. Llévanos contigo y condúcenos al Padre que sigue siendo nuestra verdadera justicia. Amén.

Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.

Segunda estación: Jesús carga con la cruz

“Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota).” (Jn 19, 17) 

“Y llamando a la gente y a sus discípulos les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque, quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará»” (Mc 8,34-35) 

Meditación
Como cristianos, todos luchamos. Cada uno de nosotros tiene sus luchas diarias, incluso en nuestra vida de fe. Para unos, creer es una lucha. Para otros, la lucha es con algún vicio en particular. Para algunos, la lucha es obedecer la voluntad de Dios que habla a través de la Iglesia. No importa cuál sea el origen de estas luchas, como discípulos, esta es la realidad que debemos afrontar.
La cruz es una invitación a la libertad. Jesús, al cargar con la cruz, nos invita a unirnos a él cargando nuestra cruz.  ¿Cuál es nuestra recompensa? ¡La libertad! La libertad llega cuando entramos en comunión vibrante, dinámica y dadora de vida con Jesús. Hoy tenemos la oportunidad de recomenzar, de decir de nuevo “sí” a Jesús, de decidir tomar nuestra cruz y seguirle. La cruz es nuestra fuente de libertad.
Nuestro “sí” incondicional a la Cruz aumenta nuestra libertad en Cristo.

Oración
Jesús, venimos a ti para darte nuestro “Sí”. Te pedimos perdón por todas las veces que hemos rechazado la cruz. Pedimos perdón por rechazar tu invitación a seguirte. Con humildad, te pedimos que seas el centro de nuestra vida. Enséñanos a cargar con nuestra cruz para que podamos vivir tu libertad durante toda nuestra vida. Amén.

Tercera estación: Jesús cae por primera vez 

“Él soportó nuestros sufrimientos  y aguantó nuestros dolores.” (Is 53, 4) 

“Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil.” (Mt 26, 41)

Meditación
Cuando Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, experimentó el ayuno y el hambre. Pudo resistir la tentación al reconocer que el verdadero pan es Dios y su Palabra.
Como discípulos de Jesús, hay veces en que se nos hace creer que nuestra hambre se sacia solo con pan material.  Pero una y otra vez, de esas falsas esperanzas surge la desilusión. Rápidamente, la amargura se asienta cuando, olvidándonos de Dios, buscamos la vida fácil solo en el pan material e invitamos a otros a hacer lo mismo. 
La Palabra de Dios revela lo que de verdad está en juego. Señala la dirección que debemos tomar. No solo debemos levantarnos después de caer, sino que, aún más importante, debemos profundizar en nuestra fe y estar atentos con mayor discernimiento.

Oración
Señor Jesús, que tu presencia y tu palabra inspiren nuestra vigilia y nuestra oración, cuando llegue el momento de tomar decisiones y ser firmes. Amén.

Cuarta estación: Jesús se encuentra con su madre

“Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción, y a ti misma una espada te traspasará el alma.” (Lc 2, 34-35)

“Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice: «Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».” (Mc 3, 34-35) 

Meditación
Mientras Jesús es llevado al Lugar de la Calavera, hacia su muerte, alcanza a ver a su madre. Cuando María ve el sufrimiento de su Hijo, sus ojos se encuentran. ¿Qué pensamientos deben haber inundado sus mentes? Para María, ¿quizá recuerdos de la visitación del Ángel, del nacimiento de Jesús y de su vida de niño?  Justo en ese momento, la multitud separa a madre e hijo.  Aunque su instinto maternal es salvar a su hijo y darle consuelo, solo puede mirar.

¿Parece extraño, incluso absurdo? No, porque su sufrimiento y muerte tienen un propósito mayor. Jesús sufrió, y María lo aceptó, por amor; un amor que da vida incluso ante la muerte. La vida de Jesús se derramó por amor a ti y a mí.

Oración
Te damos gracias, Jesús, por soportar un sufrimiento tan intenso. Te damos gracias por unirte a tu madre en su gran angustia, todo por amor a nosotros. Amén.

Quinta estación: Simón de Cirene ayuda a Jesús a llevar la cruz

“Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús.” (Lc 23, 26)

“No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán.” (Jn 15,20) 

Meditación
En su camino hacia el Gólgota, un gran número de personas siguió a Jesús, pero Simón de Cirene no era uno de ellos.  El Evangelio menciona que Simón volvía del campo.  Posiblemente, nunca antes había oído hablar de Jesús. Los soldados romanos le forzaron a llevar la cruz contra su voluntad, pero él la cargó para ayudar a Jesús.
Los que nos llamamos seguidores de Jesús debemos recordar constantemente que seguir a Jesús es vivir de acuerdo a sus mandamientos. Nuestro amor por nuestros semejantes es auténtico si les ayudamos a llevar sus cruces.

Oración
Jesús, nos doblamos bajo el peso de nuestras propias cruces y puede que no veamos los sufrimientos insoportables de los que nos rodean. Danos el valor y la fuerza para ayudar a aquellos cuyas necesidades son mayores que las nuestras. Amén.

Sexta estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús

“Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado.” (Is 53, 2-3)

“Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.  A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.” (Jn 15, 1-2)

Meditación
La Verónica, al limpiar el rostro del Cristo sufriente, mostró un gran valor. Su actuación es más que un pequeño gesto; es un acto de solidaridad.
Vivir con Cristo es tener el valor y la sabiduría de hacer lo correcto todos los días.  Incluso si la multitud que nos rodea piensa de forma diferente y, desde el punto de vista humano, parece arriesgado. Hoy estamos llamados a responder con valentía.  La oportunidad para hacer lo correcto puede no presentarse de nuevo.

Oración
Jesús, en tu gran humildad permitiste que la Verónica limpiase tu rostro. Mantén nuestros ojos abiertos para que podamos ver tu imagen en el rostro de cada persona con la que nos encontremos. Ayúdanos a vivir nuestras vidas con rectitud, para que no tengamos que esconder el rostro en tu presencia. Amén. 

Séptima estación: Jesús cae por segunda vez

“Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron.” (Is 53, 5) 

“No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos… que no he venido a llamar a justos sino a pecadores.” (Mt 9, 12-13) 

Meditación
En el desierto, Jesús rechazó cualquier poder que pudiera venir a través de la mentira.  Aceptó adorar a Dios y su santa voluntad.  En muchas de nuestras pruebas como cristianos, somos seducidos por las apariencias y atrapados por falsos ídolos. Nuestras heridas personales, y nuestras heridas como comunidad, revelan lo que hay en nuestros corazones.  Nuestros fracasos hablan con elocuencia de nuestro mal juicio.  Nuestras ofensas muestran cómo nos enredamos en trampas que creamos nosotros mismos.
Nuestras falsas opiniones sobre Dios y la humanidad son desafiadas cuando permanecemos fieles a Jesús y sus enseñanzas. Su mirada amorosa, llena de compasión sanadora, nos afianza firmemente en la auténtica fe. Nunca es demasiado tarde para renovar nuestra confianza y partir de nuevo hacia el destino final.

Oración
Señor Jesús, los ídolos de nuestro tiempo nos atraen. Que seamos conducidos a la verdadera adoración y veneración a través de tu fe en el Padre y tu confianza en su voluntad. Amén.  

Octava estación: Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén

“Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él.  Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos… porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?»”. (Lc 23, 27-28, 31)

“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.” (Mt 5, 7) 

Meditación
Estas hijas de Jerusalén quizá eran amigas o incluso discípulas de Jesús. Pero no compartían la profunda relación de María con su hijo Jesús, y por eso lloraban.  También podían llorar porque el Maestro había curado a sus familias o perdonado sus pecados y culpas, que tanto les pesaban. Ahora debía morir.
Esta muerte les arrebataría la persona que más apreciaban.  No podían aceptarlo. Sin embargo, ahora más que nunca, Jesús les ofrece esperanza. Él muestra su divinidad con términos velados. Él es el leño verde que el fuego no puede abrasar, al igual que la muerte no puede destruirlo.  Su viaje significa dar su vida a los demás por amor, amor por ti y por mí.

Oración
Te damos gracias, Jesús, por tomar este sufrimiento sobre ti mismo y dar esperanza a esas mujeres y a cada uno de nosotros. Todo por amor hacia nosotros. Amén

Novena estación: Jesús cae por tercera vez

“Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.” (Is 53, 6) 

“Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.” (Lc 15, 7) 

Meditación
Jesús desenmascaró al tentador en la azotea del Templo. Así aprendimos a discernir el mal en nuestras pruebas. No es fácil negarse a manipular a Dios. Debemos también aprender a alejarnos de esas piedras en las que podemos tropezar y herirnos. “Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío.” (Lc 14, 27)
Estamos llamados a ser hijos de Dios, viviendo como hermanos y hermanas, humildes y sencillos. Podemos tener fe, y podemos cambiar, a pesar de todas nuestras contradicciones, dudas y obstinación. Todo lo que tenemos que hacer es ser fieles y obedientes al Evangelio, individualmente y como comunidad. Este es el regalo que estamos invitados a aceptar, una y otra vez.

Oración
Señor Jesús, que tu absoluta confianza en la bondad y la presencia del Padre nos ilumine y nos dé valor. Amén.

Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras

“Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: «No la rasguemos, sino echémosla a suerte, a ver a quién le toca».” (Jn 19, 23-24) 

“Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.” (Mt 25, 35-36)

Meditación
Después de colocarle un manto púrpura sobre los hombros, los soldados despojan a Jesús del último signo visible de dignidad humana. Se convirtió en un animal conducido al matadero; una persona pobre y sin hogar que ha perdido toda seña de identidad y debe rogar para ser reconocido.
Jesús nos dice hoy: estuve desnudo y me vestisteis. Era irreconocible y me recibisteis como uno de los vuestros. Tuve hambre y sed de ser parte de vuestra comunidad y me recibisteis entre vosotros.

Oración
Padre, haz que seamos una comunidad de discípulos con corazón generoso.  Ayúdanos, a través de tu Hijo, a destruir las falsas ilusiones y los muros que impiden que hombres y mujeres recuperen su verdadera dignidad. Amén.

Undécima estación: Jesús es clavado en la cruz
 
“Y le ofrecían vino con mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucifican y se reparten sus ropas.” (Mc 15, 23-24) 
“Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.” (Jn 3, 14-15) 

Meditación
Jesús es atado en la cruz, atado a este instrumento de dolor e infamia. Junto con tantas generaciones de discípulos antes que nosotros, intentamos no ver el sufrimiento. Sin embargo, es en él donde podemos encontrar paz y consuelo para toda la angustia humana. En él reside el poder de desatar las cadenas de la muerte y el mal.
En ti, el Crucificado, encontramos la fuerza para confesar nuestros pecados, la alegría de ser perdonados y la fuerza para perdonar a quienes nos han hecho daño.

Oración
Padre, ayúdanos mientras nos esforzamos por liberarnos de actividades vanas y apegos falsos. Que tu perdón descienda sobre nosotros, para que podamos seguir con determinación el camino de la libertad que tu Hijo abrió para nosotros con su obediencia, incluso hasta la muerte en la Cruz. Amén.

Duodécima estación: Jesús muere en la cruz

“Era ya como la hora sexta, y vinieron las tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora nona, porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo: «Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu». Y, dicho esto, expiró.” (Lc 23, 44-46) 

“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.” (Jn 15, 13)

Meditación
En el desierto, el adversario de Jesús era Satanás.  En su agonía y los estertores de la muerte, Jesús pelea con Dios. Para Jesús, parecía que había sido encerrado y abandonado por el Padre. Experimentó el silencio de Dios que aflige a tantos discípulos cuando sufren tremendas pruebas o se enfrentan al momento de la muerte.
La victoria de Jesús es la nuestra. Es la victoria de poder decir de una vez: “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” y “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.  Los discípulos aprenden con Jesús a mantener entera e intacta la misteriosa comunión que nos une con el Padre. Incluso cuando nos sentimos abandonados, debemos aferrarnos a Dios y al mismo tiempo perdonar a los demás cuando muestran el interior de sus corazones y la profundidad de sus pecados.

Oración
Padre, al recibir el aliento de muerte de tu Hijo, ya bendices la ofrenda de nuestra muerte y nuestra vida. Ayúdanos a conocerte de verdad y a descubrir nuestro verdadero ser. Amén

Decimotercera estación: Jesús es bajado de la cruz

“Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús aunque oculto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo.” (Jn 19, 38)

“Pues si uno se avergüenza de mí y de mis palabras, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria, en la del Padre y en la de los ángeles santos.” (Lc 9, 26)

Meditación
Es doloroso imaginarnos en este momento, mirando el cuerpo muerto de Jesús mientras es bajado de la cruz. La cruz es triunfante. Es el camino hacia nuestra salvación. Entonces, ¿por qué Jesús está muerto?
¡Murió para abrirnos las puertas a una vida abundante, hoy y para toda la eternidad! Hemos tomado conciencia de cómo nuestros pecados, nuestras elecciones deliberadas contra la voluntad de Dios, nos llevan a la separación y la distancia de Dios.
Dios Padre, en su amor incondicional por nosotros, no nos dejó sin esperanza. Envió a Jesús, su único Hijo, a nuestro mundo como completamente humano y completamente Dios, para que podamos experimentar la libertad de estar con Jesús. La muerte de Jesús nos trae libertad. Nos robamos a nosotros mismos cuando decidimos no seguir a Cristo en nuestra vida.

Oración
Jesús, queremos conocerte más. Escuchamos las palabras que describen nuestra “necesidad” de ti, pero no siempre estamos seguros de lo que significan. Jesús, muéstranos cómo te necesitamos. Creemos en ti, Jesús. Creemos en tu plan para nosotros. Jesús, ayúdanos a conocerte más y enséñanos a seguirte cada día. Amén.

Decimocuarta estación: Jesús es sepultado

“Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.” (Jn 19, 41-42)

“En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.” (Jn 12, 24) 

Meditación
El final del camino: una tumba oscura excavada en el olvido de la tierra. El grano de trigo está muerto, enterrado, escondido a nuestros ojos. ¿Qué ha sido de las promesas de Jesús? “Yo soy la vida”, dijo repetidamente. Pero, ¿dónde está ahora su vida? 
En Oriente Medio, en la actualidad los cristianos mueren por su fe. Otros deben marcharse al exilio, desarraigados de la tierra de sus antepasados. Comunidades enteras están amenazadas de perderse en la noche oscura de la historia.  ¿Están estos cristianos en nuestros pensamientos y en nuestras oraciones?
En España y en todo el mundo, la Iglesia ha experimentado sufrimiento y oscuridad. Pero ¿no sigue la Iglesia los pasos de nuestro Maestro?  Dios actúa en la noche de la tierra y de nuestras vidas; el hará todas las cosas nuevas otra vez. ¿Creemos esto?

Oración
Señor Jesús, ¿dónde te has marchado, Dios de la promesa?  ¿Dónde estamos nosotros, que te dedicamos tan poco pensamiento y apoyo?  Ahora es la hora de la oscuridad, el momento del silencio y la ausencia. Señor, mantén viva en nosotros la llama de la fe, mientras velamos y esperamos la luz de tu amanecer. Amén.

ORACIÓN FINAL
Señor del cielo y la tierra, Creador de la familia humana, te rogamos por los fieles de todas las religiones. Que busquen tu voluntad en la oración y la pureza de corazón; que te adoren y alaben tu santo nombre. Guíales para que encuentren en ti la fuerza para superar el miedo y la desconfianza, para que crezcan en amistad, y vivan juntos en armonía.

Padre misericordioso, que todos los creyentes descubran el valor de perdonarse unos a otros, para que las heridas del pasado sean curadas y ya no exista excusa para más sufrimiento en el presente. Que esto se cumpla especialmente en Tierra Santa, la tierra que has bendecido con tantos signos de tu Providencia y donde te revelaste como el Dios del Amor.

A la Madre de Jesús, la bienaventurada siempre Virgen María, confiamos a los hombres y mujeres que viven en la tierra donde vivió Jesús.  Siguiendo su ejemplo, que escuchen la palabra de Dios y sientan respeto y compasión por los demás, especialmente por los que son diferentes a ellos.

¡Que todos sean inspirados para lograr la unidad de corazones y mentes, trabajando por un mundo que sea un verdadero hogar para todos sus pueblos!
(Papa Juan Pablo II, durante su visita a 
los Altos del Golán, Siria, 7 de mayo de 2001)
Comisaría de Tierra Santa. 
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